Octubre 01, 2007 | [Ir a Noticias Universitarias]

La UTN, una universidad estatal con gestión de empresa privada

Las carreras de Ingeniería son gratuitas, pero hay una amplia oferta de otras que son pagas. Los recursos los maneja una fundación, que ha permitido la compra de equipos y hacer ampliaciones.

Con 6.000 alumnos y 1.000 empleados, la Regional Mendoza de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) se jacta de ser un organismo estatal pero con gestión de empresa privada.

La UTN inició su actividad académica en nuestra provincia en 1953, en el edificio del Colegio Nacional Agustín Álvarez.

Tenía dos carreras de ingeniería: en Construcciones y Electromecánica. Empezó con 69 alumnos.

Hoy, a la sede central –ubicada en calle Rodríguez de Ciudad– concurren 6.000 alumnos para cursar algunas de las carreras de grado (cinco ingenierías: Civil, Electrónica, Electromecánica, Química y en Sistemas de Información), tecnicaturas, licenciaturas o posgrados, y trabajan más de 1.000 personas.

La gran estructura de varios edificios alberga también dos grandes módulos educativos que funcionan de manera muy diferente, pero complementaria.

Por un lado está la universidad estatal, que dicta las cinco carreras de grado, que es gratuita y en la cual el ingresante debe rendir un seminario de nivelación. Se estima que por año unos 1.400 chicos se presentan para tratar de ingresar a algunas de las ingenierías, pero sólo 600 aprueban este seminario. Si el joven no puede acceder a la carrera por los costos económicos, la universidad tiene un sistema de becas que contempla estas situaciones.

Por otro lado están las carreras pagas. El decano de la UTN, Eduardo Balasch, explicó la génesis de esta alternativa, que surgió a través de la Fundación UTN Regional Mendoza y que ha significado una alternativa de crecimiento y capacitación docente, y un ancla para articularse desde el ámbito universitario con las necesidades del medio. “Así como tenemos carreras gratuitas, tenemos otras que no están subvencionadas por el Estado pero las requiere el medio; por ejemplo, las licenciaturas de Higiene y Seguridad en el Trabajo o Enología, y tecnicaturas como Programación o Gestión de Empresas Hoteleras. Cobramos un valor mínimo para sustentar la carrera y le queda una diferencia a la fundación. Es como un área privada dentro de una universidad estatal”, explicó el decano. La fundación (ver aparte) es la que ha generado gran parte de los recursos con los cuales la UTN ha invertido en equipamiento y ampliaciones.

Puertas afuera
La UTN cuenta con institutos especializados en múltiples disciplinas, que a través de la fundación trabajan como una empresa privada. En ellos los docentes no sólo realizan trabajos de investigación, sino que también pueden concretar trabajos, que cobrarán aparte, para empresas o para reparticiones del Gobierno.

Incluso se presentan en licitaciones, compiten con el precio y no son pocas las veces que ganan. “Nos movemos como una empresa privada”, afirmó el decano Balasch al referirse al sistema por el cual los investigadores ofrecen sus servicios o son contratados para realizar una investigación específica.

En cuanto a los tipos de servicios e investigaciones que la UTN posee, la directiva se orienta a reconocer las necesidades del medio y poder articular un modo que sirva a la comunidad universitaria y a la sociedad en general. Un ejemplo de esta política es el Laboratorio de Bioingeniería, en el cual trabajan e investigan ingenieros electrónicos ligados a la medicina. Por sus instalaciones desfilan todo tipo de equipamientos hospitalarios, tanto privados como estatales, para ser reparados: tomógrafos, mamógrafos y otros equipos esperan ser reparados, cuando antes tenían que descartarse y esperar la probable compra de uno nuevo o simplemente dejar de usarlo por no tener el repuesto adecuado.

Otro equipo de ingenieros se ha especializado, a través del trabajo con simuladores, en las normas de seguridad que deben tener los centros de esquí, y son los que realizan las auditorías en las pistas de esquí.

“Nos preocupamos porque las investigaciones sean útiles para nuestro medio. Tenemos recursos limitados y debemos administrarlos de tal manera que el docente pueda seguir capacitándose, a la vez de que su trabajo vuelva a la sociedad para cubrir alguna de sus necesidades”, concluyó el decano.

Estructura NACIONAL de la UTN
29 establecimientos son los que posee la UTN, distribuidos en 12 provincias.

24 facultades regionales: Bahía Blanca, Avellaneda, Buenos Aires, Concepción
del Uruguay, Concordia, Córdoba, Delta, General Pacheco, Haedo, La Plata, Mendoza, Paraná, Rafaela, Resistencia, Río Grande, Rosario, San Francisco, San Nicolás, San Rafael, Santa Fe, Tucumán, Venado Tuerto, La Rioja y Villa María.

5 unidades académicas: Chubut, Confluencia, Reconquista, Río Gallegos y Trenque Lauquen.

Edificios
La sede central está ubicada en la ciudad y tiene bajo su dependencia la Unidad Académica Confluencia (en Neuquén) y al Anexo Rivadavia, a 60 kilómetros de la capital mendocina. Además cuenta con sedes donde desarrolla actividades de extensión e investigación:

Observatorio Meteorológico, ubicado en el parque General San Martín.

Instituto de Informática.

Departamento de Lenguas Extranjeras Asociadas.

Campus Universitario Mendoza
Superficie cubierta de aproximadamente 26.000 metros cuadrados. Cuenta con:
Aulas tradicionales e informatizadas con acceso a internet, con material bibliográfico y audiovisual.

Laboratorios para investigación y ensayos.

Biblioteca.

Centro de Conferencias.

Sede administrativa, de gestión y TIC.

Edificio de ciencia, tecnología y posgrado.

Emisora de radio “FM UTN”.

Buffet.

Predio deportivo y de recreación.

Playa de estacionamiento.

Sede de obra social y consultorios médico-clínico y odontológico.

Residencias universitarias.

Opciones académicas
Expansión. A partir de los ’90 la UTN amplió su perfil más allá de la ingeniería y ofrece licenciaturas y tecnicaturas más cortas, que han tenido fuerte demanda en los últimos años, vinculadas por ejemplo al turismo, la hotelería y la enología.

Carreras de grado
Para ingresar a las carreras de ingeniería es requisito aprobar el seminario universitario. Son cinco:

Ingeniería Civil
Duración: cinco años y un semestre.

Ingeniería Electrónica
Duración: cinco años y un semestre. Título intermedio: técnico universitario en electrónica (cuatro años).

Ingeniería Electromecánica
Duración: cinco años.

Ingeniería Química
Duración: cinco años. Título intermedio: técnico universitario en química (dos años y un semestre).

Ingeniería en Sistemas de Información. Duración: cinco años.

Título intermedio: analista universitario de sistemas de información (tres años y un semestre).


Ciclos de Licenciatura
Para ingresar se requiere haber aprobado estudios de nivel terciario:

Higiene y Seguridad en el Trabajo. Duración: dos años.

Administración de Empresas. Duración: dos años.

Gestión de Empresas Turísticas. Duración: dos años.

Enología. Duración: dos años.

Tecnología Educativa: dos años.

Egresados ilustres

Julio César Cleto Cobos (gobernador y candidato a vicepresidente de la Nación).

Guillermo Amstutz (ex diputado nacional del PJ y candidato a intendente de Las Heras).

Mario Groisman (empresario inmobiliario).

Francisco Morandini (ministro de Ambiente y Obras Públicas).

Armando Genco (empresario automotriz).

Raúl Cicero (presidente del Instituto Provincial de la Vivienda).

José Luis Mendoza (presidente del Ente Provincial del Agua y de Saneamiento, EPAS).

Carlos Santilli (subsecretario de Infraestructura para el Desarrollo).

Investigar y generar recursos propios
Nacida con un perfil técnico, la UTN dio un giro a partir de la década del ’90 cuando, con la creación de la Fundación UTN Regional Mendoza, vieron que estaban muy limitados al campo de la ingeniería y que las demandas eran otras.

Así nacieron las tecnicaturas y licenciaturas (ver recuadro), que son pagas y donde parte de los ingresos quedan para la fundación.

Otro elemento que le genera recursos a la fundación son los grupos de investigación. Las empresas, instituciones o entes gubernamentales solicitan ensayos especiales y los investigadores que los concretan generan recursos para ellos y para la entidad.

Para el decano Eduardo Balasch la ecuación cierra de manera perfecta: el docente da clases y en el mismo lugar puede seguir investigando y luego aplicar el resultado de sus estudios en un trabajo, que además le reporta un ingreso económico.

Las autoridades de la universidad son las mismas de la fundación. Por ejemplo, el decano es el presidente de la fundación y ninguno de los profesionales cobra por este segundo trabajo. Los ingresos por las cuotas de las carreras y los trabajos investigativos les han permitido comprar equipamientos en una universidad donde quedarse muy rezagado en los adelantos tecnológicos puede ser contraproducente.

Al igual que en la carreras de Ingeniería, la fundación también les otorga becas a aquellos alumnos con problemas económicos. Otro de los servicios que brinda son las residencias universitarias (muchos chicos de otros departamentos vienen a estudiar a Capital). También posee una sede social, con consultorios médicos y odontológicos, para los estudiantes.

Fuente: Diario UNO