Noviembre 02, 2006

Más seguridad para todos los ómnibus

Los vehículos de larga distancia deberán tener cinturones de seguridad en todos sus asientos; protesta de las empresas

Primero fueron los ómnibus de la provincia de Buenos Aires; después, los colectivos y las combis escolares de la Capital. Ahora todos los de larga distancia que salen de Retiro, o que en su recorrido atraviesen más de un distrito, deberán llevar obligatoriamente cinturones de seguridad en todos sus asientos.

Así lo dispuso la Secretaría de Transporte de la Nación, mediante la resolución 757/2006, publicada en el Boletín Oficial, en respuesta al alto nivel de accidentes que registran estos vehículos, que en 2005 transportaron 57.560.000 pasajeros por las rutas argentinas.

A partir de ahora, los coches 0 kilómetro deben salir de fábrica con esas medidas de seguridad. El resto debe adoptarlas según un calendario que, desde ayer, estipula que tienen que tener cinturones de seguridad los ómnibus patentados hasta 1993. Los fabricados entre 2003 y 2006, desde el 1° de diciembre próximo; entre 1999 y 2002, desde el 1° de enero de 2007, y entre 1993 y 1998, desde el 1° de febrero próximo. En la actualidad hay 4391 ómnibus de larga distancia, de los cuales más del 90 por ciento son de doble piso. Tienen una antigüedad promedio de 4,9 años y los 293 coches que ofrecen servicio ejecutivo, 2,4 años.

La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que ayer inspeccionó 52 ómnibus en Retiro y labró nueve infracciones, explicó a LA NACION que la resolución dispone llevar correajes de sujeción modelo pélvico -de dos puntos, en la cintura- en todos los asientos, salvo en los primeros asientos de cada piso, que deben adoptar los de tres puntos (cruzados sobre el pecho).

"Además de que cada provincia tenga su normativa, todas deberán ajustarse a esta resolución nacional. Los ómnibus de larga distancia tienen que ser revisados cada seis meses para controlar los cinturones de seguridad, entre otras cosas. Si no los tienen, no podrán salir a la ruta. Y si no pueden prestar el servicio, no se verán beneficiados con el subsidio para el gasoil", aseguró a LA NACION Roberto Domecq, subgerente de fiscalización de la CNRT.

La instalación de los cinturones debe realizarse por empresas carroceras habilitadas oficialmente o por un ingeniero que certifique el trabajo. La nueva resolución también establece los anclajes de los asientos con bulonería, flejes o perfiles de soporte en el piso y mordaza para la fijación fusible. Vale recordar que no pocos accidentes trágicos de los últimos meses sucedieron por la endeble fijación de los asientos, que provocó que los pasajeros salieran disparados de los coches ante un fuerte impacto.

"La CNRT controla 55.000 ómnibus de larga distancia por año. Por eso, será difícil que las empresas no acaten esta norma. El problema es que esto deberá acompañarse por una campaña de concientización, porque muchos pasajeros no cumplen con la disposición de ponerse los cinturones que ya tienen los coches en sus primeras filas", explicó Domecq.

Desde enero hasta septiembre último, se registraron 5433 muertes en accidentes de tránsito en el país, según la asociación Luchemos por la Vida. Esa cifra se mantiene casi sin modificaciones año tras año.

"Si no hay obligatoriedad de usar los cinturones, de nada sirve, porque el 95% de los pasajeros no los usa. Lo importante es que haya inspectores que controlen a los pasajeros y también les labren multas", explicó a LA NACION Alberto Silveira, presidente de esa entidad civil.

Oposición

La mayoría de las 135 empresas de servicios de larga distancia -en 2004 los ómnibus recorrieron 738 millones de kilómetros- se mostraron reticentes a cumplir con la resolución de la Secretaría de Transporte en los plazos previstos. Incluso, la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi) presentó un escrito por el que pide la suspensión de la medida. Pero anoche, la CNRT dijo a LA NACION que eso no sucederá.

"Nos parece bien que se tomen estas medidas, pero tenemos serias dudas sobre los cronogramas. Las empresas de carrocería están con trabajo a pleno. Entonces, es imposible responder en tiempo y forma", sostuvo a LA NACION Daniel Orciani, gerente general de la Celadi. Y agregó: "Considerando todos los ómnibus en uso, son 189.000 los asientos a los que hay que colocarles cinturones de seguridad. Y los tiempos no dan".


Fuente: Diario LA NACION