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Anemia y desnutrición encubierta en la niñez

Una encuesta señala que un alto porcentaje de chicos de nuestro país tiene al menos un síntoma de estos males

Una encuesta señaló que el 53% de los niños de entre 3 y 12 años tiene al menos un síntoma que puede indicar una desnutrición encubierta, mientras que, en Argentina, uno de cada tres bebés de 6 a 23 meses tiene anemia.

Según una encuesta realizada por CEOP para el Instituto Argentino de Alimentos y Nutrición (IAAN), esta situación se observó en chicos de todas las clases sociales, y la mitad de las madres detecta en sus hijos signos como falta de concentración, decaimiento y bajo rendimiento escolar, pero muy pocas lo relacionan con un problema de alimentación.

En una conferencia brindada en un hotel céntrico, el doctor Alberto Cormillot –médico fundador de la IAAN y director de la Licenciatura de Nutrición de la Fundación Isalud– remarcó que el tema “es preocupante”, fundamentalmente porque “nuestros chicos comen mal”.

“Datos oficiales dicen que uno de cada cuatro chiquitos en edad escolar y uno de cada tres menores de 2 años tiene déficit de hierro o anemia, además de carencia de otros micronutrientes, como las vitaminas C y A, el zinc y el ácido fólico”, indicó Cormillot.

Según la Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO), la desnutrición encubierta “es aquella que se origina en dietas que aportan cantidades insuficientes de vitaminas y minerales como hierro, vitamina A y C, yodo, zinc, ácido fólico y selenio”.

Entre las consecuencias que genera se encuentran: retraso del desarrollo psicomotor y trastornos de la conducta en menores de 2 años, que pueden ser irreversibles, como ser retraso madurativo y del crecimiento y aumento de infecciones.

En la encuesta “Signos de desnutrición encubierta”, CEOP sondeó 801 hogares de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano, donde se determinó que el 53,3% de los niños tenía algunos de los síntomas propios de esa condición.

De ellos, el 49% tenía un bajo rendimiento escolar y menor nivel de concentración, el 46,5% miraba la televisión o jugaba con la computadora más horas que las habituales, y el 22,7% registraba un mal estado de ánimo y de salud.

Fuente: Diario Uno