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Recomiendan no consumir más de tres latas de bebida energizante

El exceso de cafeína puede generar desde excitación hasta problemas cardiovasculares

No deben tomarse con alcohol porque neutralizan los efectos depresores e impiden que el cuerpo se defienda
Otros componentes pueden predisponer a la deshidratación

E=MC2. Para Albert Einstein, la energía de un cuerpo es igual a su masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado. Hoy, sin embargo, la energía también se consigue en estado líquido: en latas o botellas de 250 cm3, de libre adquisición en quioscos, supermercados o boliches nocturnos.

Se trata de las bebidas energizantes, que este verano abundan entre los jóvenes, durante las noches eternas de baile hasta el amanecer, y entre oficinistas y ejecutivos, cuando prolongan sus horas de trabajo.

Una lata o botella contiene de 60 a 80 miligramos (mg) de cafeína. En otras presentaciones -de 350 cm3-, esa sustancia alcanza los 112 mg. Esto es cuatro veces más que lo que contiene una lata de gaseosa cola.

"La cafeína produce efectos tóxicos a partir de los 240 mg. Si una persona consume tres latas o más, puede presentar síntomas de toxicidad en su cuerpo, que van desde un simple trastorno corporal hasta una descompensación cardíaca severa", explicó a LA NACION el doctor Osvaldo Curci, de la cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Según el especialista, los síntomas abarcan desde excitación psicomotriz, hasta sudoración, palpitaciones y taquicardia, insomnio, aumento de la presión arterial, arritmias e incluso ataques cardiovasculares.

Por su parte, la doctora Clara López, de la cátedra de Toxicología y Química Legal de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, explicó: "La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central que bloquea la acción inhibitoria de la adenosina, que es la liberación de neurotransmisores que dan calma y tranquilidad". Y agregó: "Es una sustancia cuyo consumo diario trae aparejado, además, el hábito de ingerirla y puede generar una dependencia psíquica o física".

Además de cafeína, las bebidas contienen ginseng, taurina, carnitina, carbohidratos, guaraná y vitaminas. "La taurina es un aminoácido diurético -dijo López-. Si sumamos los efectos de la taurina, el alcohol y la pérdida de líquido que provoca el ejercicio físico al bailar, el equilibrio iónico del cuerpo se altera y uno se expone a una deshidratación."

El problema de las dosis

Las bebidas energizantes llegaron al país hace cuatro años, y desde entonces su consumo se duplicó año tras año. Según datos de la consultora AC Nielsen, en 2004, se vendieron casi seis millones de unidades.

La cafeína excita, mejora la atención de las personas y logra mayores rendimientos físicos. Pero si se pasa el límite aparecen problemas.

Muy pronto comenzaron las críticas por los riesgos que representa su consumo excesivo.

"La ingestión durante el día de una taza grande de café (150 mg) o de té (50 mg), una tableta de chocolate (30 mg), una bebida cola (35 mg), un analgésico (40 mg) o un mate (25 a 150 mg) pueden acumular una dosis alta de cafeína en el organismo que, sumada a una bebida energizante, genera un cóctel explosivo", dijo Carlos Gotelli, director del Centro de Investigaciones Toxicológicas de Buenos Aires.

Pero lo que preocupa particularmente es la mezcla de bebidas energizantes y alcohol, una moda del momento. Acercarse a una barra de cualquier discoteca y pedir los nuevos tragos "Fuego sagrado", "Acid pshyco", "Hysteria", "Rex" o "Sónico" significa agregarle a la bebida energizante igual cantidad de vodka, champagne, licor, cointreau, o pisco, respectivamente.

"El alcohol es un depresor del sistema nervioso central y su efecto de somnolencia es contrarrestado por la acción de la cafeína", dijo la doctora López. Como consecuencia de esta mezcla, pueden aparecer náuseas y vómitos, hipertensión, temblores, fatiga muscular y convulsiones, además de los graves daños hepáticos que produce el exceso de alcohol.

En el mismo sentido, la doctora Flavia Vidal, de la Sección Toxicología del Hospital Italiano, explicó que "las bebidas energizantes neutralizan los efectos depresores del alcohol en la sangre y permiten seguir tomándolo, sin que el cuerpo pueda defenderse, por ejemplo, quedándose dormido".

Desde la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), que depende de la Presidencia de la Nación, su titular, el doctor José Ramón Granero dijo a LA NACION: "Mezclar bebidas energizantes con alcohol es lo mismo que conducir un auto a 120 km/h con el freno de mano puesto. Una bebida te deprime mientras que la otra te excita".

El Secretario agregó que la prevención de las adicciones -como el alcohol- es la prioridad de la campaña veraniega "Hablemos". Dijo estar a favor de la restricción de la venta de las bebidas energizantes a menores de 18 años y de que su lugar de expendio sean las farmacias, como ocurre en Francia, Suecia y Noruega.

El Comité Científico de la Alimentación (CCA) de la Unión Europea emitió un informe en 2003 ( http://europa.eu.int/comm/food/fs/sc/scf/out169_en.pdf ), que considera subjetivo y comercial el término de "bebida energizante". El estudio también establece que el consumo máximo recomendado es de tres latas diarias.

Las empresas coinciden

María Eugenia Aramburu, gerente de Red Bull en la Argentina, explicó que "las bebidas energizantes son para momentos de estrés y de gran esfuerzo físico y mental".

"No las aconsejamos como bebida para mezclar con alcohol, ya que esto puede limitar los efectos positivos promocionados", agregó.

Por su parte, Mario Apesteguía, director de Blue Demon, indicó que la empresa "apunta a los oficinistas y empresarios que necesitan un rendimiento óptimo de su trabajo. Estos complementos energizantes ayudan a obtener las vitaminas y la cafeína que el cuerpo necesita en ese momento". Y agregó: "Nosotros repudiamos la ingestión de alcohol junto con estas bebidas".

Ezequiel Nervi, gerente de Hot Power, dijo que la empresa apunta al mercado diurno, organiza eventos deportivos y patrocina a deportistas. "Recomendamos consumir una lata por día -destacó-. Como toda bebida, debe tener límites. Si tomás mucho, hace mal."

Fuente: Por Víctor Ingrassia - De la Redacción de LA NACION