Mario Fernando Erazo, estudiante de sexto semestre de mecatrónica en la universidad Autónoma, es un apasionado de la robótica, pero también del reciclaje.
Parte de usar piezas recicladas porque bajan los costos y se reemplazan fácilmente. Con tapas de impresora, piñones y mecanismos reciclados Mario Fernando ya construyó tres robots.
Así le dio movimiento, inteligencia artificial y diseño a un carro todoterreno, un brazo tipo retroexcavadora y otro para manipular objetos.
El carro todoterreno fue pensado para el Concurso Nacional de Robótica Techallenge. Ese robot comenzó como una camioneta y se desarrollaron sus partes como rótulas, amortiguadores y ejes de transmisión en el laboratorio de Procesos de Manufactura de la Autónoma. En el concurso fue el carro que más lejos llegó en la prueba de Rally, debido a su diseño.
Mario Fernando fue a la Feria de la Ciencia y la Creatividad de la Universidad de Nariño en Pasto. Para ese concurso debió ajustar su camioneta adhiriéndole un brazo tipo retroexcavadora. Por fallas en la batería el robot quedó segundo, pero los jurados destacaron su diseño y funcionalidad.
Este año construyó un brazo que manipula objetos en un espacio determinado. Ese robot fue pensado para la asignatura Electrónica 2, cuando él aprendió a controlar servos y motores.
Son trabajos en los que ha tenido que usart poleas, piñonería, tornillos y todos lo que ha podido rescatar de lo que llaman chatarra.
Para didáctica y procesos industriales
En los robots están los principios para generar dispositivos con mayor alcance industrial.
"El valor agregado de los tres robots es que yo diseñé, tanto la máquina como el control", dice el estudiante.
Pueden ser usados para aplicaciones o nuevos programas. Y para darles uso en la formación educativa.
Fuente: http://www.eltiempo.com