Los últimos acordes de la pieza “The impossible dream” dejaron de sonar para dar paso a los emocionados aplausos del público y de los miembros de la Sinfónica de Detroit.

El único que no reaccionaba ante tal demostración de afecto era el director de orquesta. ASIMO, el androide creado por Honda estaba inmutable. “Nosotros reaccionamos a él. Él no reacciona a nosotros”, dijo Randall Hawes un músico que toca con la orquesta desde hace 22 años, a los cronistas de AFP.
En la gala que se llevó a cabo la noche del martes pasado, ASIMO, que pertenece a la generación más avanzada de androides, contribuyó a introducir a la robótica un paso más adentro de las acciones humanas. Aunque tiene mayor capacidad de movimiento que otros robots, porque puede andar, subir escaleras y mover sus articulaciones como si fuera una persona, también tiene sus limitaciones. El director musical de la Sinfónica de Detroit, Charles Burke, explicó a EFE que los ingenieros han programado al robot para que siga los mismos gestos que el director, pero no es capaz de responder a los músicos.
Así, durante los ensayos, la orquesta se perdió cuando ASIMO empezó a marcar el tiempo más lento, algo que un director humano hubiera podido sentir y solucionar, dijo el bajista Larry Hutchinson.
“No es un mecanismo comunicativo. Está simplemente programado para hacer los gestos”, señaló el director de la orquesta Leornard Slatkin, quien, de momento, tiene su puesto asegurado. “Si la orquesta decide ir más rápido, no hay nada que el robot pueda hacer. Con suerte, podré seguir dirigiendo”, bromeó.
Sensibilidad artificial
Honda –que lleva desarrollando este tipo de tecnología desde 1986– también está diseñando robots para hacer compañía a las personas mayores, para ayudar a los niños a cruzar la calle o para ser útiles a personas confinadas a sillas de ruedas.
La compañía japonesa no es la única interesada en la expansión de las habilidades robóticas. Mr. Personality, de WoWee, es un humanoide cuya cara es una pequeña pantalla donde se muestran diversas caras, pudiendo contar chistes o dándonos el horóscopo del día.
Más allá del mundo del entretenimiento, la empresa londinense Shadow tiene a Shadow Robot Dextrous Hand. La mano robótica creada en el 2005 puede sostener suavemente un huevo o una fruta, estrechar con firmeza una mano o manejar un lápiz. Considerada como la más avanzada en su género, acaparó a atención de los visitantes de la feria tecnológica “Streetwise Robots”, celebrada recientemente en Londres. Con sus músculos movidos por aire comprimido y su capacidad de producir 24 movimientos diferentes, este artilugio tiene una flexibilidad sin precedentes. Esto permitiría no sólo emplearlo para trabajos en zonas de riesgo, sino además entrar a una nueva dimensión en la creación de prótesis médicas. Actualmente la mano se vende principalmente a Universidades como la Bielefeld o la Carnegie Mellon, que forman parte de los proyectos sobre neurología y rehabilitación.
Otra mano biónica que asombra es la I-Limb –fabricada por Touch Bionics– ha sido utilizada por más de 200 pacientes que han sufrido amputaciones en todo el mundo.
“Buscando al octavo robot” en Paraguay
La incipiente irrupción de la robótica como método pedagógico en instituciones es muy reciente en nuestro país. La disciplina se practica desde agosto del 2007, mes en que se creó la especialidad Mecatrónica en la Facultad de Ingeniería (UNA). El profesor Juan Balsevich explica que las actividades de la materia se realizan en conjunto con otras, implementadas en el escuela de formación “Espacio de Robótica”, abierto –en diciembre pasado– por la Ing. Gabriela Gómez Pascuali.
Balsevich, encargado del Departamento de Ingeniería Mecatrónica de la UNA , señala que los estudiantes adquieren el conocimiento de los mecanismos y sistemas con que se maneja la robótica. Trabajan con partes de Lego y un lenguaje de programación especialmente diseñado por la MIT (Massachusetts Institute of Technology). “Tienen la posibilidad de hacer robots más complejos que no tienen nada que envidiar a las máquinas modernas”, refiere. Los androides son construidos con una base de “sensores de carrera, de ángulo, de luz, de cambio luz y de textura. Es una línea que sigue hoy la robótica moderna”, añade.
Las máquinas pueden comunicarse entre sí y con la computadora por medio de un sensor infrarrojo. El primer paso de aprendizaje es el juego “Buscar al octavo robot”. Consiste en esconder a uno y luego los otros siete salen a buscarlo. Los robots se comunican por el infrarrojo y gana el grupo que primero logra encontrar al androide perdido. “Son ejercicios prácticos que prepara la mente de los estudiantes para cosas mucho más complejas y aplicables a la realidad es aprender jugando”, afirma. Realizan además competencias lúdicas, una especie de lucha de robots que pone a prueba las reducciones de engranaje del aparato.
Espacio de Ser
Este el nombre del lugar donde niños, jóvenes y adultos realizan las mismas tareas señaladas. Gómez Pascuali, una de las fundadoras de las Olimpiadas Matemática del Paraguay (OMAPA), guía las actividades que se ofrecen actualmente en tres niveles. El primero se basa en principios de construcción y programación, y el nivel dos trata sobre sistemas inteligentes y engranajes compuestos. El último, es sobre grados de libertad, sincronización y publicación. Cada fase es desarrollada tanto por el grupo infantil como por el juvenil. El curso cuenta con el asesoramiento de los especialistas en robótica educativa. Para mayor información los interesados pueden contactarse al (021) 615-599 o ingresar al sitio www.robotica.com.py.
Fuente: http://www.lanacion.com.py