[ Ir a Noticias ]

Junio 09, 2006

Utilizarán un galpón ferroviario de Godoy Cruz para almacenar pilas en desuso

Ya comenzaron los trabajos para adaptar el galpón, de Güemes y las vías del ex Trasandino.

El tratamiento, reciclado y disposición final de las pilas y baterías es un trabajo que aún no se hace en nuestro país. Es más, sólo se realiza en muy pocos lugares del mundo, que cuentan con la tecnología necesaria.

La ciudad de Mendoza no escapa a esta realidad y gracias a las importantes campañas de recolección durante todos estos años, hoy, el depósito que la comuna capitalina posee en calle Videla Correas (Servicios Públicos), está prácticamente completo.

Pero dentro de unos meses, esta situación parece que va a cambiar, al menos eso es lo que anuncian las autoridades municipales, ya que para la primavera se espera la apertura de un espacio para almacenar las pilas y baterías que se recolecten en la ciudad Capital y en Godoy Cruz. Es en éste departamento donde estará ubicado el depósito, precisamente en un ex galpón ferroviario -calle Güemes y las vías del ex ferrocarril Trasandino-, que ya están reacondicionando.

Carlos Soria, director de Higiene y Seguridad de la Municipalidad de Godoy Cruz, comentó que las pilas estarán en esa edificación (que ya cuenta con estudio de impacto ambiental), “aisladas en bidones y en bolsas especiales. Ya contamos con el vehículo que procederá a transportar este material desde los puntos de reunión de pilas”.

El funcionario resaltó también que esta iniciativa depende de la Provincia, en el marco del programa de Disposición Transitoria de Pilas y Baterías.

Los distintos tipos de estos elementos de uso doméstico contienen mercurio, níquel, cadmio, zinc y otros metales, los que según su estado y combinación presentan riesgos de toxicidad.

En un informe del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, se informa que pilas y baterías pueden contaminar las aguas subterráneas y superficiales, en caso de que se rompa la carcaza protectora; del aire por incineración, y contaminación de suelos por contacto con aguas de lluvia o superficiales.

Iris, que es vecina y comerciante de Capital, expresó: “Me gustaría saber si es que hay ya un destino para las pilas o seguimos sin saber qué se hará con ellas. Desde hace ya mucho tiempo nosotros les pedimos a nuestros clientes que nos dejen las usadas y así lo hacen y las vamos depositando en botellas que después llevamos a la Municipalidad de la Capital en la parte que está en la calle Videla Correa casi Perú de ciudad”. Acotó que la última vez que las llevaron, el empleado que las recibió les dijo que ya estaban sobrepasados y que había que buscar un lugar adecuado para depositarlas.

Pamela Martin, de Ambiente de la comuna capitalina, explicó que allí estarán depositadas hasta que se habilite el nuevo depósito que estará en Godoy Cruz. Y descartó que en ese lugar se produzca algún tipo de contaminación.

Dentro del convenio del programa provincial de Disposición de Pilas y Baterías, se destaca la implementación de un sistema de recolección diferenciada de estos residuos, respecto del resto de los desechos domiciliarios. Los municipios adheridos, en este caso Capital y Godoy Cruz, deberán concientizar a la población acerca de la problemática generada por estos residuos.

El almacenamiento transitorio se realiza con el objetivo de acopiar la cantidad mínima necesaria para poder implementar su disposición final definitiva. Se podrán almacenar pilas tipo botón, común y baterías.

Los municipios deberán contar con un vehículo específicamente destinado para tal fin. Se implementarán dos tipos de recolección: domiciliaria y en lugares de recepción que hayan adherido (comercios, escuelas, entidades).

En síntesis

En la fabricación de pilas se emplea 50 veces más energía de la que pueden producir.

Cuatro tipos: cloruro de zinc, zinc-carbón; la alcalina o de manganeso; recargable níquel-cadmio y las tipo botón de mercurio, zinc-aire y las de óxido de plata.

Contaminación: estudios de la Comunidad Europea sostienen que una micropila de mercurio puede contaminar 600 mil l de agua, una sola pila alcalina puede contaminar 175.000 l; una de zinc-aire, 12 mil; una de óxido de plata, 14.000 y una común, 3.000 litros.

Depósitos: las comunas de las regiones centro, norte, sur y este adhirieron al programa de depósito transitorio que será puesto en marcha en setiembre. Capital y Godoy Cruz depositarán juntas, Guaymallén, en calle Tirasso. Maipú las lleva a su planta y luego las envía al exterior. Las Heras las destina a un lugar vecino a su planta de residuos-sólidos. Luján las lleva a la planta Clear, en Barrancas (Maipú)

Pocas soluciones

En el país, según la página www.taller.org.ar, prácticamente no existen iniciativas gubernamentales para buscar soluciones que tiendan al reciclaje y disposición final de estos elementos. En el resto del mundo, a pesar de que en varios países han implementado sistemas de recolección, siguen siendo muy pocas las plantas que existen para reciclarlas, debido a que es una tecnología aún muy nueva. En varios casos se las deposita en envases de vidrio.

La ley nacional de residuos tóxicos incluye en la lista de categorías de desechos peligrosos aquellos que tengan como constituyente compuestos de zinc, de cadmio, de mercurio, etc. También las pilas responden en la caracterización como sustancias peligrosas llamadas “ecotóxicas” por el texto de la ley, ya que son “sustancias o desechos que, si se liberan, tienen o pueden tener efectos adversos inmediatos o retardados en el medio ambiente, debido a la bioacumulación o los efectos tóxicos en los sistemas bióticos”.

Corresponden, además, a las de “sustancias tóxicas (con efectos retardados o no)” que son aquellas que “de ser aspiradas o ingeridas, o de penetrar en la piel, pueden entrañar efectos retardados o crónicos, incluso la carcinogenia”.


Fuente: Diario LOS ANDES