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Enero 04, 2010

- Los chicos escriben mal, una pesadilla para el docente

Un estudio realizado en distintas escuelas de Mendoza arrojó que, por las falencias en la elaboración de textos, un profesor que tiene 5 cursos de 25 alumnos necesita casi 30 horas reloj para corregir las tareas.

La profundización de brechas educativas por causas sociales y pedagógicas que las refuerzan; escuelas que generan fracaso escolar, así como la detección de problemas de escritura en chicos que empiezan la secundaria, que les genera a los profesores una demanda horaria difícil de concretar para superar esas falencias, son algunas de las conclusiones preliminares del proyecto de investigación titulado: "La enseñanza de la escritura en el secundario básico", realizado por Emma Cunietti, Teresa Arrarás, Beatriz Ariza y Raúl Sánchez en distintas escuelas de Mendoza.

En el informe destacan que un docente que tiene 5 cursos de 25 alumnos, necesitaría casi 30 horas reloj para corregir las falencias de escritura y enseñarles esa actividad.

Comprensión deficiente

La ex titular de la Dirección General de Escuelas (DGE) explica que los chicos que tienen problemas para escribir y leer están en condiciones de inferioridad con relación a los que pueden realizar esas acciones. Las limitaciones en la escritura se agudizan cuando deben explicar conceptos de diferentes materias; por ejemplo, la teoría de las placas tectónicas o cómo funcionaría una monarquía.

"Si el chico escasamente puede producir un texto simple, seguro tendrá muchísimas dificultades para elaborar esas definiciones porque no tiene los insumos para poner en palabras los conceptos", destacó Cunietti. Los resultados del programa de evaluación de la calidad educativa en Mendoza (2006-2007), indican que la escritura es la habilidad con menor desarrollo.

Otro dato preocupante es que 80% de los docentes consultados señalan como problemas en los alumnos "la falta de comprensión de consignas y conceptos".

Distribución del saber

Siguiendo al sociólogo francés Pierre Bordieu, Cunietti señala que la escuela se asienta sobre saberes típicos de determinadas clases sociales. "Esas clases tienen naturalizados esos saberes y entonces no necesitan tanto de la escolarización para escribir o leer, pero lo complicado se da cuando no se han adquirido esos conocimientos", precisó la ex funcionaria.

Cunietti dirigió el proyecto de investigación y también se apoyó en conceptos del antropólogo francés Levi Strauss, quien explicó que "la lengua escrita y el conocimiento acrecientan el poder de una clase sobre otra. Hasta qué punto entonces la distribución desigual de ese saber tiene consecuencia en la sociedad", se pregunta la investigadora y agrega: "Cuando la escuela entiende que esos saberes están implícitos, está colaborando con el fracaso escolar y ese proceso entonces termina siendo una construcción de la misma escuela".

En este sentido, Cunietti explica que si bien la escuela normalista tuvo muy en cuenta la distribución equitativa de los saberes en todas las personas, desde los inmigrantes hasta otro tipo de sectores sociales, y se plantó la escuela pública y laica, "en algún momento del siglo XX hubo un quiebre en ese ideal de distribución de saberes. Así comenzaron las brechas en el conocimiento y hoy estamos en el punto máximo. Cuando otras generaciones fueron a la escuela, no habían diferencias de conocimiento tan marcadas como sucede hoy".

¿La secundaria no enseña?

Las investigadoras también detectaron que es poco lo que en la escuela secundaria se enseña a los alumnos referidos a la escritura. "Seguro que deberían haber aprendido antes, pero lo real es que ha habido una fuerte presión por otras demandas en la escuela primaria como educación sexual, educación vial, etcétera y así se perdió de vista lo fundamental que es que el chico sepa leer, escribir y calcular".

Así las cosas, si en la secundaria los profesores deben dedicar tiempo a enseñar a escribir, todo se complica. Es que en el estudio señalan que "el ejercicio más importante para la enseñanza de la escritura es la reescritura a partir de la corrección de un experto. Esto supone que para un docente que tiene 5 cursos de 25 alumnos, una secuencia didáctica de enseñanza de la escritura podría insumirle casi 30 horas reloj".

Chat y mensaje de texto

Tanto el chat como el mensaje de texto enviado a través de un teléfono celular, según el estudio, han hecho resurgir la escritura. "La vida cotidiana ofrecía muchos espacios para la lectura pero pocos para la escritura hasta que apareció el mensaje de texto y el chateo", indican en la investigación.

Si bien muchos de los alumnos que participaron no chatean en la PC, sí mandan mensajes de texto, "pero lo hacen usando las palabras que ya están escritas en el celular. Muchos no las escriben porque no pueden hacerlo".

Fuente consultada: Diario Los Andes