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Agosto 24, 2009

- Hoy se recuerda al José de San Martín que fue padre

El 24 de agosto de 1816 nació Mercedes Tomasa, fruto del matrimonio del libertador con Remedios de Escalada. La célebre hija descansa en Mendoza.

Desde hace décadas, distintos sectores bregan porque el 24 de agosto sea declarado Día del Padre Argentino en homenaje a la fecha en que, en 1816, nació la hija de José de San Martín y Remedios de Escalada: Mercedes Tomasa. Hoy es entonces la jornada ideal para recordar el rol paterno del libertador, pero también a quienes le permitieron vivir una vejez menos dura y triste de lo que pudo ser en el exilio.

La historia nacional tradicional convirtió en próceres de bronce a personas de carne y hueso, como lo fue José de San Martín, despojándolos de sus aspectos más humanos. No obstante, esa tendencia siempre destacó el rol de esposo y padre del militar. Así, se preservaron las figuras de su esposa, Remedios de Escalada, y su hija, Merceditas, aunque en su familia también merece un sitio de honor una de sus dos nietas.

Mientras Remedios nació en Buenos Aires el 20 de noviembre de 1797, la hija que tuvo con José vino al mundo en Mendoza. Precisamente, en la casa de la actual calle Corrientes, entre el 329 y el 342, de la Tercera Sección de Ciudad, y que ocupaban desde que él fuera nombrado gobernador intendente, en 1814.

Merceditas fue bautizada el 31 de agosto de 1816 y su madrina fue Josefa Álvarez de Delgado, vecina de los San Martín Escalada, mientras que su padrino fue el sargento mayor José Antonio Álvarez Condarco. Pero la niña estuvo en Mendoza por escasos meses: junto con su madre fue enviada por el padre a Buenos Aires para que estuvieran en la casa de los abuelos maternos, mientras él se encargaba de rematar los detalles para su campaña militar.

Remedios, que siempre fue de salud débil, regresó a Mendoza por poco tiempo entre 1818 e inicios de 1819, pero murió en Buenos Aires el 3 de agosto de 1823, quedando Merceditas a cargo de su abuela, quien –esto consta en cartas– la convirtió en una niña insoportablemente caprichosa.

Al año siguiente, luego de pasar el mando de la campaña a Simón Bolívar, San Martín volvió a Mendoza y estuvo poco tiempo hasta que siguió camino a Buenos Aires, en donde se reencontró con su hija y se topó con un pequeño monstruito que debía poner en regla a como diera lugar.

Padre e hija marcharon al exilio en Europa, primero en Londres y luego en París. Ahí, Mercedes fue educada por su padre, lo cual se volvió en el principal objetivo del otrora jefe del Ejército de los Andes y para lo cual redactó las célebres máximas que tienen mucho de la disciplina que éste les había impuesto a sus hombres. Parece que lo logró, ya que, en diversas cartas a sus amigos en Argentina, el exiliado se jactaba de las virtudes de su hija y por quien –no temía dejarlo escrito– sentía un gran amor.

Mercedes se casó el 13 de diciembre de 1832 con Mariano Balcarce, hijo de un amigo de San Martín y por entonces diplomático argentino en Inglaterra. Por las obligaciones del esposo, la flamante pareja debió volver a Buenos Aires, donde el 14 de octubre de 1833 nació su primera hija: María Mercedes.

A fines de 1835, todos se trasladaron a París y se instalaron junto con el libertador en la propiedad que éste poseía en Gran Bourg. Ahí, el 14 de julio de 1836 nació la segunda hija y nieta: Josefa o Pepita. Según se sabe, ambas niñas lograron sacar la parte más tierna del anciano en que se fue convirtiendo el general, quien murió el 17 de agosto de 1850.

Lo siguió su nieta mayor: falleció en 1860 a causa de un medicamento mal recetado que terminó envenenándola; tenía 27 años y era soltera. A su vez, Mercedes dio el paso a la eternidad el 28 de febrero de 1875 y sus restos, con los de su marido y María Mercedes, descansan desde 1951 en un mausoleo que hay en la Basílica de San Francisco, en la esquina de Necochea y España de Ciudad.


Nieta digna de su abuelo
Josefa Balcarce y San Martín, nieta del libertador, se casó en 1861 con el diplomático mexicano Fernando Gutiérrez Estrada. Su papá, Mariano Balcarce, se fue a la tumba el 20 de febrero de 1885 y ella quedó viuda el 29 de noviembre de 1904. Entonces se radicó en Brunoy, cerca de París, donde demostró que era digna nieta de su abuelo.

Creó la Fundación Balcarce y Gutiérrez Estrada para sostener un asilo de ancianos. También organizó un hospital de sangre durante la Primera Guerra Mundial y, por su aporte a las tropas francesas, recibió la Legión de Honor del gobierno de Francia.

Siempre en su afán de mantener viva la memoria de su abuela, mantuvo correspondencia con historiadores que estaban en la Argentina. A la vez, le donó al Museo Histórico Nacional de Argentina muebles y objetos de la habitación que había ocupado su abuelo. Su luz filantrópica la siguió hasta el momento de hacer el testamento: legó sus bienes en la Argentina al Patronato de la Infancia. Finalmente, murió en Brunoy el 15 de abril de 1924.

El patio de San Martín es parte de un museo de sitio

Éste funcionará en lo que hoy es la huerta del Instituto San Pedro Nolasco y fue el fondo de la casa del libertador.

Las Rutas Sanmartinianas tendrán desde mañana un nuevo hito. Dentro del Instituto San Pedro Nolasco (José F. Moreno 1751, Ciudad) se inaugurará un museo de sitio en lo que hoy es una huerta orgánica, pero que fueron el patio y la caballeriza de la casa que José de San Martín ocupó en su etapa mendocina y donde en 1816 nació su hija, Merceditas.

Precisamente, el llamado Museo-patio de las Mercedes se inaugurará mañana a las 17 con un acto en el lugar y en sintonía con el Día del Padre Argentino, que desde hace muchos años se busca celebrar a tono con la fecha de llegada al mundo de quien fuera la hija del libertador.


Terreno con historia
El frente de la casa de San Martín daba a la actual calle Corrientes, entre el 329 y el 343. Pero se internaba en la cuadra donde en 1891 se establecieron las hermanas Mercedarias y, además de levantar, en 1902, la Iglesia de la Merced, que hoy da a la calle Córdoba, abrieron el Instituto San Pedro Nolasco para niñas carenciadas.

“Fueron comprando terrenos, entre ellos el que pertenecía a María López Regina de Páez. En 1940, el Archivo Histórico hizo una investigación sobre títulos de propiedad y se confirmó que en ese solar había estado la casa de San Martín y su familia, que cayó con el terremoto de 1861”, explicó Silvina Carbonari, profesora de Historia de la Tecnicatura de Turismo del San Pedro Nolasco y quien hizo el estudio para crear este museo. Carbonari señaló que la investigación de 1940 se basó en relatos de la señora Atenza Corvalán, que entonces tenía 112 años, y Dolores Delgado de Villanueva, quien era descendiente de María Josefa Álvarez de Delgado, madrina de nacimiento de Mercedes.

“Con esos antecedentes, confiramos que el patio y la caballeriza de esa vivienda se ubicaban en una parte de lo que actualmente es la huerta orgánica del instituto, donde hacen sus prácticas los alumnos de dos tecnicaturas –apuntó Carbonari–. Entonces surgió la idea de un museo-patio en el cual quede demostrada la relación historia-naturaleza”.

Desde el lunes estará abierto al público en general y esperan la visita de colegios, previo llamado al 4251035. Los visitantes se encontrarán con seis estaciones señalizadas, la primera de las cuales está en el patio del instituto y explica la relación entre la Orden de los Mercedarios, que llegó a Mendoza a fines del siglo XVI, y la paternidad de San Martín.

“Estimamos que su hija fue bautizada Mercedes dada la cercanía de la Iglesia de la Merced y, además, porque Manuel Belgrano le pidió que impusiera entre sus hombres la devoción a la virgen que luego sería declarada patrona del Ejército Argentino”, señaló Carbonari.

Esa relación se extendió incluso a la campaña libertadora, lo cual se explica en el cartel que hay apenas se ingresa al flamante museo-patio, ya que los mercedarios colaboraron con dinero de la colecta y además prestaron su convento para que sirviera como cárcel para los sacerdotes que no apoyaban la causa.

Las demás estaciones van presentando detalles de la vida familiar del militar, sus costumbres cotidianas y la relación con quien fue madrina de Merceditas. Un cartel señala especialmente el espacio donde tuvo su patio y caballerizas, además de contar la historia, la enfermedad y la muerte de Remedios Escalada.

El recorrido cierra con un cartel dedicado a Mercedes, en el que se destacan su nacimiento y el rol de padre que San Martín adoptó desde 1824 hasta su muerte. “Éste es nuestro humilde homenaje a un espacio que fue esencial en la vida privada del héroe. Además, sirve para preservar la memoria, ya que mucho de lo que sabemos sobre su hogar mendocino nos llegó por relatos de quienes escucharon contarlo a sus padres o fueron testigos”, remató Carbonari.

Fuente: Diario UNO