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Marzo 17, 2005

Los colegios limitan el uso de celulares dentro de las aulas

A la hora de decidir qué hacer con los celulares dentro de la escuela, los directivos de los establecimientos han resuelto poner ciertas limitaciones.

Una actitud que, con distintos matices, en algunos casos dio resultados y en otros no logró modificar la realidad. Un ejemplo es el colegio Nacional, donde la mayoría de los estudiantes no se separan de sus teléfonos móviles.

Con el poder de la publicidad de crear la necesidad de cada nuevo producto que ofrecen, las empresas de telefonía lograron que los celulares se convirtieran en una herramienta indispensable para la vida de muchos; incluso para los adolescentes.

Por eso, las autoridades de la DGE decidieron dar una estocada al uso de celulares en las escuelas, aunque lo dejaron a consideración de cada establecimiento a través de su Código de Convivencia. La advertencia fue tardía, ya que en algunas instituciones la medida se había tomado durante el año pasado. El problema se nota sobre todo en el Polimodal, porque en la EGB los alumnos casi no los usan.

La postura de los colegios

“El año pasado no estaba en las normas de convivencia pero tampoco se les permitía usarlo”, sostuvo el coordinador de EGB 3 y Polimodal del Colegio Don Bosco, Marcelo Pérez. En esta institución los alumnos pueden llevar el aparato, pero las preceptoras son las encargadas de guardárselos hasta que salgan. “Un chico no necesita un celular en la escuela. Atenta contra la finalidad pedagógica: los distrae en clases, en las evaluaciones lo usan para enviar machetes con los mensajes de texto”, agregó.

La misma medida tomaron en la escuela Pablo Nogués. Así lo deja en claro un cartel en uno de los pasillos. “No pueden usar celulares, palms ni calculadoras programables. Sí los pueden activar en el recreo, pero en clase no porque juegan y no prestan atención”, sostuvo el regente de la escuela, Miguel Polici.

Si bien aquí tratan de apelar al criterio del alumno, en el caso de que algún estudiante no respete lo pautado, primero se hace un llamado de atención en el libro de disciplina y, la segunda vez, se le coloca una sanción por molestar durante el dictado de la clase.

En varios colegios privados como el Instituto Nadino, los padres de los chicos tuvieron que firmar un comunicado con las reglas generales del año, entre las que se encontraban la de la limitación del uso de los teléfonos móviles en clase.

En el colegio Martín Zapata, de la UNCuyo, los docentes aseguran que los alumnos han comprendido el porqué de la decisión de no dejarles usar celular. “Los chicos no lo usan acá. ¿Has visto alguno con celular?”, le preguntó una docente a otra. “No, a ninguno”, aseguró su par.

La directora de este colegio, Mirta Jiménez de Paz, comentó que las normas de convivencia de la institución establecen que “está prohibido usar celular”. Los chicos usan el teléfono público que hay en la entrada si quieren hacer alguna llamada.

En la misma sintonía está el colegio Norbridge. “No están prohibidos, pero no los pueden tener prendidos ni en clase ni en el recreo. Los alumnos lo han respetado. Por ahí nos ha costado un poco más con los docentes, porque la norma rige también para ellos”, comentó la directora de estudio, Mabel Jaramillo.

La decisión la llevaron adelante también durante el ciclo lectivo 2004 y ahora figura en el Código de Convivencia. “No sólo los distraía en clase sino que se pasaban exámenes completos por mensajes de texto”, agregó.

El otro extremo es el del colegio Nacional Agustín Alvarez. “No podemos sacárselos y no podemos revisarlos. Los papás no deberían permitir que los hijos trajeran celular a la escuela. Lo mismo con los walkman y los discman”, comentó molesta la vicedirectora, Susana Sánchez.

Y agregó: “Sí está establecido en el Código de Convivencia, padres e hijos deberían respetarlo. Sin embargo, los siguen trayendo”. / Lorena Villafañe

“Crear hábitos”

La idea partió de una propuesta que lanzó el senador radical Esteban Lobos hace unos días atrás. En ella, el legislador pedía a la DGE que restringiera el uso de celular en horario escolar.

De inmediato, la cartera de gobierno se hizo eco y pidió a las 2 mil escuelas que lo incluyeran en el Código de Convivencia, un documento consensuado que elaboran entre padres, alumnos y docentes y que pasa a regir la vida escolar de cada institución.

Para Andrés Cazabán, de la DGE, el resultado de esta medida se podrá observar a mediano plazo. “Hay que generar hábitos. Esto es muy nuevo todavía. La otra solución es sacar una resolución que prohíba llevarlos, pero es lo mismo, porque la autoridad de aplicación son los docentes”, explicó.

Franco (14) Alumno de 1º Polimodal

Franco no tiene celular pero ve a sus compañeros cómo se distraen y distraen al resto con estos aparatos. “Juegan en clase, se mandan mensajes de texto, sacan fotos a otros compañeros y no prestan atención. A mí me parece bien que no nos dejen usarlos. No se puede estar hablando por teléfono si estás en clase”, opinó. Su compañero Juan (14), se sumó al punto de vista: “Creo que está bien la idea”.

Néstor (40) Padre de una alumna

La hija de Néstor cursa en 8º de la EGB 3 de la UNCuyo. “Firmamos una nota en la que comunicaban que estaba prohibido el uso de celular durante las horas de clase. No estoy de acuerdo con que prohíban que los lleven, pero me parece bien que no los dejen encenderlos cuando están en clase. Mi hija tiene celular pero decidió no llevarlo a la escuela, salvo excepciones”.

Fuente: Diario LOS ANDES