La actividad se realizó en el Polimodal San Pio X de San Martín
“Le soy sincera, la verdad es que no entiendo nada de Internet, pero me ha gustado mucho la idea de los chicos y es por eso que he venido”, dice Josefa Rodríguez con una sonrisa algo nerviosa y mientras se acomoda, al igual que otros abuelos, en una de las sillas del aula de computación del colegio (polimodal) San Pío X, en San Martín.
La idea a la que se refiere Josefa y que la ha traído a la escuela es la que tuvo un grupo de alumnos y la profesora de informática: invitar a los abuelos a pasar juntos un momento frente a las computadoras, y de esa manera que cada uno de ellos pueda aprender a usar Internet.
“Lo que buscamos es que los abuelos de los chicos conozcan ese mundo y sepan en qué andan sus nietos cuando los ven pasar horas conectados a la Red. Que sepan que la Web es como una gran biblioteca en la que hay cosas buenas, pero también malas, y que en todo caso lo importante es aprender a navegar con responsabilidad”, explica Liliana Graciano, profesora de informática, mientras el grupo de abuelos termina de acomodarse dentro del aula.
La clase empezó con una charla en donde la profesora explicó, a modo de introducción, algunos aspectos elementales del funcionamiento de Internet y del material que allí se puede conseguir.
Después de la “teoría”, los abuelos fueron acomodando sus sillas frente a las computadoras y, muy atentos a las pantallas, recibieron de parte de sus nietos algunas instrucciones básicas para manejarse con los programas más conocidos de PC. Luego del primer acercamiento vino la hora de navegar, y entonces los alumnos se dedicaron a rastrear sitios que contuvieran información sobre los lugares en donde había nacido cada abuelo o alguno de sus antepasados.
“Yo algo de computación entiendo”, dice muy resuelto José Martínez Graciano, uno de los abuelos más dicharacheros de la reunión, y agrega: “Gracias a mis nietos he aprendido a manejar el Word, y allí estoy escribiendo una especie de memorias que espero poder dejarles”.
El encuentro sigue y a los pocos minutos don José no se aguanta y comenta: “Y hablando de información, les puedo decir que cuando yo era un niño -hace una pausa para concentrar la atención-, allá en mi provincia española de La Rioja, en donde obviamente no teníamos Internet, sí había un personaje que era el pregonero, es decir el encargado de contar en el pueblo las cosas que ocurrían en otras partes. Eso era lo que había en 1920”.
En medio de una ronda de mates, la reunión siguió durante toda la mañana. “Estoy maravillada con las cosas que se pueden conseguir en Internet y me doy cuenta de la importancia de esta herramienta”, señala la abuela Yolanda y ahí nomás vuelve la vista hacia el monitor. Lo mismo piensa don Mario, mientras trata de encontrar información sobre la región de Piamonte: “Estoy agradecido del progreso, yo no tuve esta oportunidad pero me alegra que los chicos de hoy puedan navegar por Internet”, cuenta, entusiasmado con la novedad.
Fuente: Diario Los Andes on Line