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Marzo 26, 2004

Aula 15, un proyecto que da frutos

En Tunuyán, desde donde se expandió al resto de la provincia, ayuda con éxito a chicos que tienen dificultades en el aprendizaje.

TUNUYAN– “Antes, para mi hija la escuela era símbolo de frustración y no quería ir porque no tenía el mismo ritmo para aprender que los demás. Después de estar en el aula 15, pasó a segundo grado y ahora está en tercero sin problemas”, relata emocionada la mamá de Yamila (9), quien integró el proyecto “Un aula para la diversidad”, que la escuela José Hernández, de Tunuyán, incorporó a su plan institucional en el 2001.
Como una réplica de éste, nació en toda la provincia el proyecto conocido como Aula 15, que apunta ayudar a chicos de primer grado con problemas de aprendizaje– en su mayoría psicopedagógicos y psicomotrices– y de entre 70 y 90 de coeficiente intelectual, a quienes, luego de ser atendidos por la Dirección de Orientación Psicopedagógica Comunitaria, se los destina a un sitio con docentes especializados.
En la actualidad es la única aula del Valle de Uco y recibe a 14 chicos de distintas escuelas, con un tope de 15 alumnos, por lo que estaría a punto de colapsarse.
“Hemos recibido papás del distrito de Agua Amarga que quieren que su hijo ingrese al aula 15 y estarían dispuestos a mudarse acá”, cuenta Beatriz Romero, la directora de la escuela. “Antes teníamos las dos maestras, pareja pedagógica –aclara–, pero ahora uno de los cargos se cayó y queda sólo una maestra al frente del aula. Además sabemos que, como en otros lugares no habría dado el mismo resultado, estarían evaluando la continuidad del proyecto”.
En el caso del Valle de Uco, el Aula 15, que trabaja por niveles de aprendizaje, ha tenido grandes logros y tanto los docentes como los padres luchan codo a codo para mantener lo que juzgan es la única salida para que sus chicos puedan alfabetizarse. “Los papás están totalmente involucrados y ellos han donado todo el material para montar la sala de psicomotricidad”, valora Cristina Miranda, la docente a cargo y estudiante avanzada en Licenciatura en Psicomotricidad, conocimiento que usa para ayudar más a sus alumnos.
Sin embargo, estos 14 chicos no son los únicos que tienen problemas de aprendizaje en la región. Quienes no pueden ingresar a este proyecto siguen siendo absorbidos por la escuela común, donde se los trata de ayudar con los maestros recuperadores.
“Esta aula 15 ha alcanzado los más altos niveles en los objetivos que se propuso, pero si no existe en otras escuelas es porque no tienen infraestructura o no tienen los docentes especializados”, explica Elba Lausi, la supervisora de EGB del Valle de Uco. “En nuestro caso, tenemos maestros recuperadores que trabajan con mucho compromiso; pero debería haber más, porque así se bajaría la repitencia”, analiza Alicia Segura, la directora de la escuela Saturnino Sosa, en San Carlos. Por su parte, en Tupungato, en donde tampoco existe este proyecto, se trata de trabajar con lo que hay.
“Nosotros no tenemos ni Aula 15 ni el proyecto de maestros recuperadores. De igual manera, tratamos de incluir a todos y para este tipo de casos trabajamos mucho con el gabinete psicopedagógico”, describe Ana María Juri, la directora de la escuela Emilia Herrero de Toro, una de las más antiguas del departamento.

Fuente: Diario UNO
Por ROSANA VILLEGAS