Cómo armar una red sin cables que conecte las PC y otros equipos de la casa. Qué dispositivos se necesita y cuánto cuestan. Cómo compartir Internet, la impresora y otros periféricos. Ideas para sacarle el jugo al Wi-Fi.
En poco tiempo, Wi-Fi se convirtió en la palabra mágica que permite convertir cualquier casa, en un hogar digital, donde se pueda navegar por Internet desde el escritorio, la cocina, el baño o, incluso, el balcón o jardín. Todo sin llevarse por delante ni arrastrar ningún molesto cablerío.
Las redes informáticas inalámbricas tienen algunos encantos que la convirtieron en las preferidas de los hogares y pequeñas oficinas. Estos son algunos de sus seductores atributos:
# La instalación es sencilla y barata. Para armar una red casera sin cables se necesita un access point (punto de acceso), al que se conectan los servicios y equipos a compartir: Internet, impresora, cámaras web y escáner, entre otros. Luego, cada computadora, notebook o palmtop que pretenda compartir esta red tiene que tener conexión Wi-Fi.
Para armar una red sin cables no es necesario, en general, contratar un técnico. El soft no es difícil de instalar y el mismo dueño de casa puede hacer esta tarea siguiendo las indicaciones del folleto del equipo. Pero quien prefiera tener la red servida en bandeja puede contratar un servicio de instalación por poca plata. Ciudad Internet, por ejemplo, cobra 69 pesos más IVA la instalación de una red Wi-Fi básica.
# Las redes wireless son rápidas. Usan una norma conocida como IEEE 802.11X que tiene variantes de diferentes velocidades. La más usada es la 802.11b, que transmite datos en la frecuencia de radio de 2.4 Gigahertz (GHz) a una velocidad máxima de 11 Megabits por segundo (Mbps). En la misma frecuencia y con mayor velocidad opera la 802.11g (es compatible con los equipos "b"), que llega a 54Mbps. También la 802.11a corre a 54Mbps pero lo hace en otra frecuencia: 5.8GHz. Esta última norma es una buena alternativa cuando se presentan dificultades técnicas —interferencias u otras— que impidan usar las variantes "b" o "g".
# Con un alcance de cien metros, las redes Wi-Fi ofrecen una amplia libertad de movimiento. Es posible ir con la notebook a cuestas por toda la casa sin que ésta pierda su conexión a Internet, por ejemplo.
# El precio es otra virtud nada despreciable. En el mercado local, se consiguen kits que incluyen el access point y dos conectores para computadoras de escritorio o móviles desde us$180 .
Equipos sin piolines
El primer equipo que hay que comprar para armar la red casera inalámbrica es el access point. Estos aparatos son routers inalámbricos que permiten compartir una conexión a Internet de banda ancha y algunos periféricos y accesorios, como la impresora y otros. Así es el router BEFW11S4, de Linkys. Se lo puede conectar a un módem de banda ancha (ADSL o cablemódem) y a otros cuatro dispositivos más. Usa la norma 802.11b y cuesta $399 . Otras opciones son los routers Office Connect Wireless 11g (us$122), de 3Com, y DWL-700AP Air (us$82), de D-Link. Ambos también son aptos para compartir conexiones de banda ancha de ADSL o Cablemódem.
Una vez instalado el router, el paso siguiente es conectar la PC o la notebook. Pero para que una computadora pueda integrarse a una red wireless necesita tener también tecnología 802.11X. Las nuevas notebooks y las palmtops más caras ya tienen integrada esta tecnología (por ejemplo, todas la Centrino). Pero si el equipo no es Wi-Fi de nacimiento no hay que menospreciarlo, con una placa interna (tipo PCI) o un conector externo (USB o PCMCIA) se lo convierte en inalámbrico en un segundo.
En una compu de escritorio a veces conviene instalar una placa PCI Wireless. La Linkys WPC11-LA cuesta $349. En cambio, en las notebooks es más sencillo una placa PCMCIA porque todas las portátiles tienen este tipo de ranura. El precio de la 3Com OfficeConnect PC Card es de us$77. Y el de la Linksys WPC11-LA $299. Otra alternativa para conectar equipos de escritorio o portátiles a una red Wi Fi son los conectores Wireless USB: Linkys WUSB11-LA ($299), 3Com Office Connect USB (us$70) y D-Link DWL-122 (us$56).
Entre la diversidad de adaptadores para equipos informáticos hay incluso tarjetas Wi-Fi CompactFlash, formato que usan algunas computadoras de mano. Su precio ronda los $400. Además, existen conectores para la impresora, como el Linksys WPS11 ($799).
También hay sets completos de conexión wireless que incluyen el router y una o más dispositivo de conexión para los equipos. El Kit D-Link DWLE-90, por caso, trae un router wireless y dos conectores inalámbricos USB. El precio del conjuntito asciende a us$179.
En la red inalámbrica de la casa no sólo hay lugar para los equipos informáticos, también tienen su espacio los dos grandes clásicos hogareños: el televisor y el equipo de audio.
De la PC a la tele, por aire
Existe un dispositivo, llamado en inglés media receiver (algo así como receptor de multimedia) que permite, entre otras cosas, escuchar las canciones MP3 de la computadora a través de los parlantes del equipo de audio. También sirve para mirar el archivo de fotos y videos que tiene la compu en la pantalla de la tele.
El funcionamiento de estos receptores multimedia es sencillo. Se parecen a un descodificador de TV satelital o cable. Pero, en lugar de recibir señales televisivas, este receptor permite al televisor o el equipo de música "sintonizar" los contenidos multimedia que están guardados en el disco rígido de la computadora.
Estos equipos están de moda en las góndolas de los supermercados de los Estados Unidos y Europa. En la Argentina recién están asomando en algunos comercios especializados en el mundo digital hogareño. Uno de los que se consigue es el Wireless Media Adapter, de Linkys, que cuesta $1.099.
En suelo criollo también se venden adaptadores Wi-Fi para consolas de juego. Por ejemplo, el Wireless Game Adapter, de Linksys ($499), permite jugar online desde cualquier lugar de la casa y conectar dos consolas entre sí. En síntesis, una batalla campal en el living.
Otro dispositivo digital que se enganchó en la red inalámbrica de la casa son las cámaras web. Pero no son webcam comunes y corrientes, sino cámaras IP que se conectan directamente a Internet sin usar la compu. Este tipo de cámara se usa para monitorear la seguridad de la casa a través de Internet y su precio no es lo que se dice una pichincha: los modelos con conexión Wi-Fi arrancan en unos $1.300.
Fuente consultada: Diario Clarín