Según la teoría de Bru el desarrollo de los tumores funcionan como fractales, es decir como formas geométricas cuyo crecimiento está guiado por fórmulas matemáticas.
Veinticinco enfermos de cáncer terminal de hígado participarán en un ensayo clínico para comprobar las teorías del profesor español de Matemática Aplicada Antonio Bru de que los tumores dejan de crecer con técnicas de estimulación del sistema inmune.
Bru dijo hoy a Efe que los pacientes que serán sometidos a tratamiento no tienen curación y el estudio tratará de demostrar que es cierta su teoría sobre el desarrollo de los tumores, que ha causado mucho revuelo a favor y en contra en el mundo científico.
En una conferencia en la Universidad de Barcelona (noreste de España), Bru, experto en el estudio del cáncer desde la óptica de la física y las matemáticas, explicó su teoría sobre el desarrollo de los tumores, que, según sus estudios, funcionan como fractales, es decir como formas geométricas cuyo crecimiento está guiado por fórmulas matemáticas.
De esta forma, asegura que todos los tumores siguen la misma dinámica al crecer, aunque la velocidad a la que lo hacen puede cambiar, y se desarrollan por los bordes.
Este profesor de la Universidad Complutense de Madrid defiende que se acaba con la expansión de los tumores si se consigue que se les acabe el espacio para seguir creciendo.
Según Bru, las células se empiezan a replicar hasta que las células interiores no tienen espacio y luego sólo lo hacen por los bordes, lo que puede comprobarse en las más de 300 horas grabadas de vídeos con crecimiento celular en cultivo.
En todas ellas, remarca, se produce este forma de expansión hasta en 45 crecimientos registrados, de 16 tipos de líneas celulares distintas con las que ha trabajado.
Para Bru, la forma de abordar un tumor es acabar con su espacio mediante una inflamación alrededor del mismo a base de neutrófilos (un tipo de leucocitos) para que encapsulen y envuelvan al tumor y acaben con su expansión.
El tratamiento consiste en estimular la médula ósea para que genere neutrófilos y para ello se trata al enfermo con un factor de crecimiento utilizado habitualmente en los tratamientos de quimioterapia que estimula el sistema inmune.
El tratamiento dura 10-12 semanas y al cabo de unos 20 días se evalúa al paciente para ver si es necesaria una nueva tanda de proteínas.
Hasta los 9-12 meses no puede verse si el tratamiento ha resultado efectivo y el tumor se ha resecado.
En junio pasado, el equipo hizo pública la curación de un paciente desahuciado con un cáncer de hígado tratado según estas teorías y los resultados de la terapia se publicaron en la revista ''Journal of Clinical Research''.
Físicos, matemáticos y algunos médicos que asistieron a la conferencia de Barcelona aseguraron que, si es cierto lo que dicen Bru y su equipo, se podría revolucionar el tratamiento del cáncer y no se descarta que este modelo pudiera aplicarse a otras patologías, como a los ateromas de la arteriosclerosis.
Fuente: Diario EL UNIVERSAL