Julio 22, 2005

El acierto: mostrar otro rostro de la bestia

Elenco: El Taller. Director: Ernesto Suárez. Género: infantil. Función: todos los días, a las 18, en la sala El Taller (Tiburcio Benegas 1159, Ciudad).


El Bello y la Bestia es una de esas obras infantiles que pueden quedar repiqueteando en el corazón de los chicos de por vida. Sin perder de vista a su destinatario y sin caer en la cursilería o en la obviedad, la versión de este cuento clásico que adaptó Ernesto Suárez pone toda su artillería en el cuidado de una temática siempre vigente: la belleza como única imagen válida de un ser humano.

Lo original de la puesta es que “la bestia” no está representada por una figura monstruosa, sino por un juego de luces y sombras sobre el personaje, algo que le da bondad y dulzura al desarrollo de la obra. Esta personificación bondadosa que se desdibuja en un rostro de mujer –porque la bestia aquí no es un hombre– y la de un bello que resulta ser también bueno y valiente, le da la vuelta de tuerca a un relato que deja de lado la linealidad.

Con la utilización de todo el espacio escénico y el juego corporal característico del elenco El Taller, la historia de Bello, su familia y Bestia despierta ansiedad, risas y emociones en el espectador. La música en vivo y la iluminación aportan mayor profundidad a las ambientaciones de cada acto. En fin, toda una conquista del elenco.

Carolina Baroffio
fuente: Diario Uno

Escrito por Prof. Carolina Gomez en: 01:11 PM | Comentarios (0)

Julio 20, 2005

Una obra con grandes artistas en envase chico

“Niños actores” protagonizan Perezz Gilezz de vacaciones: divertida puesta de enredos

Una de las obras teatrales en cartel tiene a los niños entre sus figuras centrales. Y resulta sorprendente el gran nivel de actuación y el manejo escénico de varios de ellos, quienes parecen no temerles a las tablas y pasar sus días de vacaciones forjando una carrera artística.


Perezz Gilezz de vacaciones es una de las novedades del elenco La Libélula, que apuesta a la ductilidad de sus pequeños alumnos para que lleven adelante una historia de enredos repleta de juegos y canciones.

Un malentendido contractual y el tiempo que no los acompaña llevan a la familia Perezz y a la familia Gilezz a compartir su semana de vacaciones de invierno, encerrados en una cabaña, en alta montaña y bajo un gran temporal de nieve.

Iván Kovac, Fernanda López, Adriana Gigena, Fernando Mancuso y Viviana Vila forman parte del elenco “adulto”. Pero a medida que se desarrolla la pieza, los verdaderos protagonistas son los niños actores.

Todo lo que uno pueda haber vivido como niño o como adolescente se transforma en el atractivo principal de una puesta en escena que se teje a través de la imaginación y la tolerancia y que rescata nuestros propios sueños. Con simples coreografías y canciones pegadizas, la acción –en la que el público infantil parece engancharse más– se da cuando llega a la cabaña Candela Brinco (Vila), una buscadora de talentos jóvenes que también ha quedado varada en medio de la montaña.

Con ella y los frustrados castings a los niños –tienen menos interés por ser famosos que sus padres– llegarán momentos de comicidad que le da agilidad a la trama argumental.

En definitiva, los Perezz y los Gilezz develan caras amigables y otras no tanto de la familia argentina, sobre un manto de dulzura y diversión.

Carolina Baroffio

Diario UNO
info@diariouno.net.ar

Escrito por Prof. Carolina Gomez en: 02:03 PM | Comentarios (4)

El más tierno y divertido de los monstruos

El elenco de una obra que merece ser disfrutada por chicos y grandes.

Cuando se habla, generalizando, de teatro infantil muchos piensan (artistas y público) que es preciso llenar de canciones el escenario, muchos bártulos coloridos que llamen la atención de los pequeñines, y morisquetas por doquier para sazonar la historia (en ocasiones llana, sin ahondar en profundidades que tal vez los niños no comprendan... ¿no será acaso subestimar a estos pequeños que vienen entrenados como así lo dicta el siglo XXI?).

Pues bien, en “Frankenstein... el monstruito” hay música, hay morisquestas, hay algunos bártulos pero lo que cuenta es cómo todos ellos están dispuestos en función de una trama que tiene hondos, emotivos y fuertes planteos: sobre la ciencia y su utilidad, sobre el amor como sustento y paliativo de la soledad, sobre la amistad y la comprensión, sobre la discriminación en su esencia xenófoba.

Apuntamos al “cómo”, no al “qué” se exhibe sobre el escenario. Y ese “cómo” que han pergeñado los directores de la puesta: Guillermo Troncoso y Graciela Lopresti se asienta en un concepto, más que acertado, pertinente (a la hora de evaluar quiénes constituyen su público). Es que “Frankenstein...” es una obra que trae consigo la ingenuidad, el humor y esa fresca crudeza con que los niños posan su mirada sobre las cosas.

La trama sigue los lineamientos generales de la obra clásica escrita por Mary Shelley. Sin embargo, las cosas no le salen al doctor Frankenstein como las tiene planeadas y este “monstruo” que él construye no causa pavor, es pequeño, esmirriado y un poco torpe. Aparece en escena una niña (que viene con la pretensión de que reparen su muñeca) y es quien hará que esta criatura encuentre en su interior la alegría de ser niño y la posibilidad de jugar. La ciencia, perseguida como el éxito, por el creador de esta criatura, tomará así otro destino.

Ni una gran parafernalia escénica, ni muchos actores sobre las tablas, ni demasiados objetos apabullantes pueblan la puesta ideada por Troncoso y Lopresti. Lo que prima allí es el juego teatral (un juego con el que los niños están ampliamente familiarizados). Una manera absurdista, descontracturada, original y directa de construir el humor (tal como surge de la mirada de un niño), una fuerte apuesta al vestuario (impecable, bajo las manos de Claudio Di Lello), acertadísimos inserts de efectos sonoros que acompañan a los climas de la puesta (que vira del humor hacia el misterio con pericia) y la música como otra forma de acompañar la risa.

Las actuaciones (asentadas básicamente sobre las técnicas del clown) son el pilar de este espectáculo y, hay que decirlo: están excelentemente guiadas hacia el objetivo trazado por la dirección. Descollan todos en cada papel: Francisco Carrasco (como el doctor Frankenstein); Gabriela Garro (como Igor, ayudante del científico); Marcos Vilche (como “la criatura”) y Verónica Scerra (como la nena amiga del monstruito).

Apenas un panel simulando una computadora, apenas una silla y una mesa, apenas dos o tres objetos son lo que estos artistas necesitan para hacer de “Frankenstein...” una obra de calidad, solvente y digna de ser disfrutada. / PS

Ficha

Obra: “Frankenstein... el monstruito”

Con: Francisco Carrasco, Marcos Vilche, Gabriela Garro y Verónica Scerra.

Vestuario: Claudio Di Lello.

Efectos sonoros: Ariel Buttini.

Canciones: Adrián Sorrentino.

Dirección general: Guillermo Troncoso y Graciela Lopresti.

Sala: Auditorio Adolfo Calle, Primitivo de la Reta 1042 de Ciudad.

Días y horarios: Todos los días, en dos funciones: a las 16 y a las 17.30.
fuente: Diario Los Andes

Escrito por Prof. Carolina Gomez en: 01:44 PM | Comentarios (0)