"Somos ganaderos apasionados"
Laura Hertelendy y John Nelson, dos ganaderos que crían en Formosa e invernan en el oeste, ven una "oportunidad excepcional".
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Héctor A. Huergo.
hhuergo@clarin.com
"Somos ganaderos apasionados", rompen el fuego. No hacía falta que se autocalificasen. Laura Heguy de Hertelendy y John Nelson han dejado huellas en todos los caminos que recorrieron. En lo tecnológico, haciendo punta en el manejo de forrajes (ver Dos precursores...), en la genética y en el manejo. El establecimiento de Laura, el año pasado, ganó el premio otorgado por el frigorífico AB&P por la calidad de sus novillos. Pero ambos tienen también una intensa participación gremial, liderando una línea opositora en la Sociedad Rural Argentina.
Ambos crían en Formosa e invernan en la provincia de Buenos Aires. Ambos pertenecen al CREA Formosa. Y se juntaron para hablar con Clarín Rural y contarle que "se presenta una situación excepcional para que la ganadería se constituya en un motor de toda la economía".
—¿Porqué son tan optimistas?
—Tenemos fundamentos con mucha base. Primero, el consumo interno está creciendo, a partir de la recuperación económica. Y la exportación tiene una perspectiva enorme. La Unión Europea no molesta más en Egipto, Israel y otros mercados adonde nos compiten a fuerza de subsidios a las exportaciones. Canadá y Estados Unidos están afuera del mercado mundial por los casos de vaca loca. Y el mundo quiere cada día más carne vacuna.
—De acuerdo, pero aquí tropezamos con las necesidades del consumo interno...
—No debemos hacer competir el mercado interno con el externo. Se pueden complementar, como está pasando ahora. Pero miremos lo que hicieron Brasil y Uruguay cuando en la Argentina se presentó el problema de la aftosa. Ellos aprovecharon la situación. Brasil se posicionó en Europa, Uruguay en Estados Unidos. Asumieron que lo importante era ganar espacio en el mundo.
—Pero en Uruguay subió el precio de la carne.
—¿Eso es malo?. No queremos que aumente el precio de la carne en la Argentina, pero la realidad es que si esto sucede, se abre el camino a la producción de proteínas animales sustitutas. Se produciría el crecimiento de las tres cadenas: la de la carne vacuna, la de la carne aviar y la del cerdo. Llama la atención que Uruguay y hasta Chile tengan tan desarrolladas estas dos últimas cadenas, sin ser productores de granos y harinas proteicas como nosotros. Esto es porque aquí se ha privilegiado exageradamente el consumo interno de carne vacuna. ¿No llama la atención que todo el campo creció en la Argentina, menos la ganadería vacu na?.
—Pero los argentinos somos carnívoros...
—¡Por demás!. En una presentación reciente vimos que todo el mundo está en niveles de 25 a 50 kilos. Y allá arriba hay un puntito aislado, que es el consumo de la Argentina, que se arrima a los 70 kilos. Eso hace que no se desarrollen los sustitutos.
—¿Qué pasaría si manejáramos el tema "a la uruguaya"?.
—Exportaríamos más, subiría el precio de los cortes exportables, los lomos y los bifes, pero podrían mantenerse bajos los cortes populares. Así, se verían afectados los ricos y no tanto los pobres. Ee desarrollaría el sector de aves y cerdos, que son cadenas que demandan mucha mano de obra y requieren productos como el maíz, que necesitan soporte. Se agregaría valor a un commodity que hoy se exporta sin elaboración alguna y se fortalecería la cadena. Sin el problema de la gripe aviar, sin BSE, en cerdos sin peste porcina. Hemos logrado todo eso y tenemos también terminado todo con la aftosa, como para entrar con carne vacuna en Estados Unidos. Sin embargo, sentimos que el gobierno no hace ninguna gestión para lograr esta apertura, quizá por el temor a quedarse sin carne para el consumo interno.
—De acuerdo, ese es el marco comercial. Pero aquí estamos con un problema de escasez....
—Que va a seguir si no expandimos la producción, empezando por la cría. La cría es un negocio de larguísimo plazo. Hay grandes posibilidades de crecimiento, pero se requiere estabilidad. Hay que tener en cuenta que la cría en el norte, que es donde se puede expandir, es más cara que en la pampa húmeda. Tenemos nuevas soluciones para problemas muy difíciles, como la nutrición mineral con las sales quelatadas. Pero hay que invertir. Y hay que ayudar a que la gente pueda invertir. Es fundamental una política de Estado que favorezca impositivamente a la cría. Hay que hacer crecer la torta,l y hoy existen tecnologías que permitirían acelerar el proceso. Como el destete precoz, que permite aumentar la carga y mejorar los índices de preñez. Todo el mundo sabe qué medidas se pueden tomar para que crezca toda la torta.
—Pero el gobierno prioriza los índices del INDEC...
—El Indec es un tapón al crecimiento. Si tienen que rever el índice, que es irreal, que lo hagan. Cuando está bien el precio de la carne, todo el interior anda mejor. Lo vemos en Formosa, que anda bien cuando la ganadería anda bien.
Compilado por: Ricardo Ibazeta en: Noviembre 3, 2005 01:26 AM
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