Marzo 08, 2007 | Volver a Principal

Presentan proyecto para prevenir la deserción escolar

Estará a cargo de la DGE y del Ministerio de Desarrollo Social y operará fundamentalmente en las poblaciones de alta vulnerabilidad socioeconómica.

La directora General de Escuelas, Emma Cunietti, y el ministro de Desarrollo Social, Sergio Pinto, presentaron oficialmente el proyecto que busca diagnosticar, monitorear y accionar preventivamente para disminuir los índices de deserción escolar.

El proyecto operará en forma piloto tanto en las escuelas primarias como en secundarias, e inicialmente se desarrollará en escuelas del Gran Mendoza y en aquellas que presentan las cifras más preocupantes de deserción escolar, para luego ampliarse a otras escuelas urbanas y urbano marginales de la provincia.

La implementación del proyecto estará a cargo de un equipo central de recursos humanos de la DGE y de la Dinaadyf, esto es, un equipo multidisciplinario de profesionales compuesto por psicólogos, trabajadores sociales, sociólogos y técnicos en familia y minoridad.

Además de recursos humanos, la Dirección General de Escuelas aportará la información suministrada por el Tablero de Comando, sistema desarrollado a partir de la Red WAN de la DGE que permitirá monitorear los datos de las escuelas. El trabajo de los equipos directivos y docentes de las escuelas permitirá intervenir de inmediato en la problemática de la deserción.

La titular de la DGE, Emma Cunietti, defendió la iniciativa al señalar que “tenemos que sincerar los numeros del sistema educativo, porque cuando un alumno abandona, es un fracaso del alumno, la escuela y del Estado”, y agregó que “como sociedad, tenemos que dejar de ver como naturales las acciones que empujan a niños y adolescentes a la mendicidad, al trabajo infantil y a todo tipo de vulnerabilidad social”.

“En este proceso estamos acompañando a las escuelas porque ellas por sí solas no pueden resolver el tema del ausentismo y también para eso contamos con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social, además de la importante asistencia de la Unesco”, dijo.

Cunietti reconoció que hay escuelas que presentan indices muy preocupantes de ausentismo, por lo cual y gracias a la Red WAN de la DGE, “en estos casos se va a controlar la asistencia diariamente, con acceso on line”, mientras que en el resto de las escuelas, y dependiendo del grado de ausentismo que presenten en sus matrículas, los controles se realizarán en plazos quincenales o mensuales.

La necesidad de trabajar en conjunto fue ratificada por Cunietti al apuntar que “un banco vacío en una escuela es un vacío de presencia de un adulto”, aludiendo a la responsabilidad que deben tener los familiares respecto de la educacion de sus hijos.

Es importante destacar que el proyecto no busca solamente realizar un monitoreo de la situación, sino que tras elaborar el diagnóstico, se trabajará en cada caso particular para contrarrestar los motivos de ausentismo del alumno. El control de las asistencias, en las escuelas con mayores niveles de deserción, se completará de manera semanal para seguir muy de cerca la problemática de los alumnos “faltadores”, ya sea por su situación personal, o su situación económica o en la falta de contención de la familia, por ejemplo.

Para ello y, basándose en la información de cada escuela y la suministrada por la Red WAN, la primera etapa consiste en la evaluación y monitoreo de la situación, para determinar el nivel de riesgo en que esa escuela se encuentra. A partir de allí, los profesionales que componen el equipo de trabajo, comenzarán directamente el “abordaje territorial” para establecer las causas de deserción de cada alumno en particular y, con esa información, implementar las líneas de acción correspondientes integrales para revertir la deserción y asegurar la retención escolar.

Ante esta realidad, se elaboró el proyecto inicial de control de ausentismo, sobre la base de modelos llevados adelante con notable éxito en algunos países centrales, adaptándolos a la realidad y las necesidades locales. En ello intervinieron profesionales de la Dinaadyf y de la Dirección General de Escuelas hasta arribar al proyecto actual.

El ministro de Desarrollo Social, Sergio Pinto, destacó “el trabajo en conjunto que estamos realizando con la DGE”, a propósito del cual “efectivamente se han detectado escuelas con alto grado de deserción escolar y lo que estamos presentado hoy es algunas alternativas que hemos diseñado en conjunto para atenuar el ausentismo”.

“Poder tener un diagnóstico sobre las causas de la deserción nos indica el tipo de abordaje que se puede realizar desde lo social y familiar, para generar los ámbitos de contención necesarios para brindar una mejor situación de vida social”, dijo.

Finalmente, reconoció que “desde el gobierno estamos preocupados en acompañar a la institucion educativa, aportando desde las distintas áreas del Ministerio las acciones integrales tendientes a disminuir la deserción y combatir así la posible vulnerabilidad social de niños y adolescentes”.

Por su parte, el gerente de Niñez y adolescencia de la Dinaadyf, Sergio Reynoso, enfatizó que “tenemos que tomar contacto con la familia, para conocer las causas de la deserción, ya que hay mecanismos externos e internos por los cuales un niño abandona la escuela. En los internos se pueden encontrar abusos familiares, problemas de aprendizaje, maltratos y abandonos, y entre los externos se encuentran el trabajo infantil y la escasa accesibilidad al servicio educativo”.

Es importante destacar que una vez difundida la iniciativa los municipios de Junín, Rivadavia y Malargüe ya han confirmado su interés en trabajar en este proyecto bajo el concepto de gestión asociada, junto a la Dirección General de Escuelas y el Ministerio de Desarrollo Social.

La situación

Los índices de deserción y abandono escolar, se dan principalmente en los primeros tres años de la primaria y en el dos primeros de la secundaria.

Inicialmente, la DGE ha determinado que existen 131 escuelas del Gran Mendoza con problemas de vulnerabilidad educativa, de las cuales en 20 de ellas las cifras de deserción y abandono escolar superan con amplitud el promedio provincial y que son, en definitiva, el universo inicial sobre el cual se aplicará el proyecto piloto. De estas 131 escuelas, 56 son primarias y 75 secundarias, mientras que en las de alto riesgo, 9 son primarias y 11 secundarias.

Siempre en el ámbito estatal, y considerando la matrícula primaria del año 2006, de 193.652 alumnos, se concluye que en ese nivel existe una estimación de 4.648 alumnos potencialmente desertores del sistema educativo. En el nivel secundario, sobre una matrícula total de 90.630 alumnos, los jóvenes en riesgo de convertirse en potenciales desertores del sistema llega a los 17.220 alumnos.

La dimensión de esta realidad llevó a la titular de la DGE, Emma Cunietti, a señalar oportunamente que “estamos ante un problema serio que merece nuestra atención, por eso es que vamos a salir a las escuelas a tratar de revertir la situación. Estos son chicos que por diversos problemas socio económicos están con posibilidades de abandonar la escuela”.

Poder llegar a esta evaluación es una de las ventajas de la implementación reciente de la Red WAN de la DGE, a través de la cual se ha logrado obtener prácticamente en tiempo real un importante caudal de información que favorece la toma de decisiones políticas y la rápida implementación de programas pedagógicos.


Fuente: DGE PRENSA